EXCUSAS DE MAL PAGADOR

 

Hace días que no escribo en el blog. Tengo varios temas pendientes pero no termino de acabarlos, habiendo llegado a pensar, dado el aspecto de escritor que tiene el notario, por otro lado tan bien expuesto por Don Francisco Aranguren en este post  de www.notaríabierta.com, que quizás tenga el problema Harry Quebert, que de un día para otro se le fue la inspiración.

Realmente no ha sido así y gracias a otros compañeros que escriben y mantienen sus blogs,  y en este punto con especial mención a justito el notario,  llego a la conclusión de que no siempre podemos hacer, sencillos, pero sesudos trabajos, intentando aclarar las leyes, y que en ocasiones también puede ser necesario, aunque sea como modo de distracción, tratar temas más banales.

De este modo he llegado a esta entrada, que colgaré en el apartado anecdotario de mi web.

Excusas de mal pagador. Respuestas estrambóticas.

Cuando se habla de excusas de mal pagador se suele hacer referencia a las estrambóticas respuestas que ponen los deudores a los que se les reclama una deuda, pero el dicho se ha extendido a las excusas que se ponen cuando no hay o no  ha habido voluntad de cumplir, con nuestras obligaciones, sean o no de carácter económico.

Para un post entero daría, por ejemplo,  el tema de las excusas del opositor, no sólo a Notarias,  cuando no lleva preparados sus temas, para cantarlos al preparador.

Las excusas suelen ser reiterativas, si bien  se adaptan a las circunstancias concretas de cada  negocio, pero seguro que todos aquellos que tiene encargado el trabajo de cobrar facturas se han encontrado con respuestas como estas:

Ejemplos de excusas.

a) No se ha recibido la mercancía; b) El pedido ha llegado incompleto; c) El género servido no es el que se había solicitado en el pedido original; hay un error por parte del proveedor; d) Hay  vicios en los productos suministrados; e) El importe de la factura no es correcto, ya se lo dijimos al vendedor;

f) No tenemos la factura; g)  La factura no ha sido autorizada todavía; h) El instrumento de pago (cheque o pagaré) ya ha sido enviado por correo, o la transferencia ya ha sido cursada hoy mismo; g) Que casualidad, hoy mismo le íbamos a mandar por correo el cheque; h) Debe tratarse de un error, esto ya está pagado;

i) La persona responsable de hacer los pagos está ausente (baja, vacaciones, viaje); j) La firma del cheque es mancomunada, si sólo firma uno de los socios no sirve y el otro socio está de viaje de negocios en Australia; k) El ordenador se ha averiado y no podemos comprobar las facturas pendientes;

l) No quedan cheques en el talonario y hasta dentro de diez días no tendremos la nueva chequera; ll) No les podemos pagar porque a nosotros no nos pagan; m) Tenemos estos días las líneas de descuento saturadas y no podemos descontar efectos en el banco para tener liquidez;

n) Se está tramitando o renovando la póliza de crédito con el banco; o) Ha pasado mucho tiempo y la factura ya ha caducado; p) Debe ser un error del banco al procesar la transferencia que les hicimos hace varios días.

El carácter tan reiterativo de esta excusas  es lo que ha motivado que personas como  Pere Brachfield, (director de estudios de la PMCM y profesor de EAE Business School) hayan planteado un protocolo  de respuestas, frente a todas esas excusas, y que pueden consultarlo pinchando aquí.

El asesoramiento y la documentación notarial.

Los notarios no vivimos del aire, sino que trabajamos para ganarnos la vida de modo honrado, y para ello hemos de cobrar por el trabajo que realizamos. En este punto, me gustaría hacer una pequeña regresión, debido a la idea que se intenta vender incluso desde los órganos corporativos del Notariado, de que el asesoramiento notarial es gratis, cuando es absolutamente falso.

A pesar de encontrarnos en una sociedad que va oscilando del low cost al no cost, nos guste o no, en la vida no hay nada gratis. Todos los servicios se cobran de una u otra manera, pero la gratuidad no existe, y más bien lo que sucede es que el coste de los servicios de asesoramiento notarial son cobrados notarios   que no lo prestan.

El ejemplo es muy claro y lo voy a explicar con un caso sencillo:

Hace unos meses un amigo me llamó ofreciéndome tomar una cerveza en su casa. Accedí, por cortesía, y una vez sentado en el salón,  compruebo que el motivo de la invitación era hacerme unas preguntas de carácter profesional.  Sus dudas derivaban de que iba a comprar/ayudar  a su hijo para la adquisición de una vivienda, y quería saber cual podría ser la mejor fórmula en términos de coste y sobre todo cómo evitar que de su inversión, no se terminase  beneficiando la nuera, pues ya se sabe como son los jóvenes, que de un día para otro se separan, y a  ver si se terminaba  quedando con la vivienda que iba a pagar él.

Debió quedar bastante contento con la consulta, y al final hizo la operación en los términos que más o menos yo le había aconsejado, pero la escritura de compraventa no se firmó conmigo, pues el Banco-Inmobiliaria, le había obligado a acudir a un notario determinado, al que pago unos honorarios.

¿Qué actuación notarial tiene más valor?.

La previa  de asesoramiento o la meramente documentadora. Yo creo que todo el mundo pensará que la primera, pero lo que sucede en términos económicos es que el Notario documentador, ha cobrado por un trabajo que incluye, asesoramiento que no ha prestado, y yo, que presté el asesoramiento,  fui despachado con una cerveza y unos cacahuetes.

Los Notarios también tenemos problemas para cobrar.

Sin irnos demasiado del tema de las excusas de mal pagador, como decía antes lo notarios también tenemos problemas para cobrar, que están además agravados por un reglamento notarial, un tanto absurdo, y cuyas críticas voy a omitir, para no dar pistas a los morosos profesionales.

Ejemplos de excusas para no pagar los honorarios notariales, que vivimos reiteradamente son las siguientes:

a) Es que ya no necesito las escrituras; b) Es que no las voy a inscribir; c) Es muy cara la escritura,  en otro sitio me la hubiesen hecho por la mitad;

d) Ya la he pagado; e) Nunca me avisaron de que estuviese preparada para recoger la escritura; f) Es que mi hermano me dijo que lo pagaría todo él;

g)  Es que se me incendió la casa, cuando cobre del seguro ya les pagaré;   h) Es que estaba de viaje;

i) Es que se me ha olvidado, ¿me puedes volver a mandar el correo electrónico?; j) Es que me obligaron a firmar  y yo no quería.

Llegados a este punto me gustaría enlazar el tema de los cobros con el tema de la retribución de los servicios prestados por los Notarios, pues de lo que hemos expuesto resultan dos cuestiones: en primer lugar,  que los notarios tenemos problemas para cobrar el cobro de nuestros honorarios, por trabajos desarrollados correctamente y con total profesionalidad y en segundo lugar,  que los Notarios tenemos un régimen retributivo y organizativo que fomenta que el trabajo realizado por unos notarios sea cobrado por otros.

Excusas para impedir la libre elección de Notario

Realmente la intención original del post era hacer referencia a las “excusas  de mal pagador” que se ponen por Bancos, inmobiliarias y otros  Notarios, para  justificar la elusión de  la libre elección de Notario, que tiene como consecuencia directa una disociación entre notario prestador de un asesoramiento  y notario documentador, con reparto de retribución en relación de 0 a 100.

Ejemplos de algunas de estas excusas serían las siguientes:

1.- Es que en esa Notaría ya tienen  la escritura de declaración de obra nueva. Como si aún se trabajase con manguitos.

2.- Es que en esa Notaria ya tienen “registrados” nuestros poderes. No tenía noticia del Registro Notarial de poderes en una notaría determinada.

3.- Es que esa Notaría es muy ágil. Si, pero  luego salen cosas por la prensa.

4.- Es que tenemos mucho compromiso con esa Notaría. ¿Me podría explicar cuales son?

5.- Hoy por ti mañana por mi.  ¿Y si la relación es de 50/1 también?.

6.- Es que me dijeron que usted no trabajaba los jueves tarde

Dejo abierto el blog, para que quién quiera pueda exponer las excusas que le hayan puesto a él.

En Lleida a nueve de junio de dos mil dieciséis.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies